La clave interna que también era el nombre visible
Le di a cada prioridad una clave estable para que las integraciones pudieran contar con ella. Sin que nadie lo notara, esa clave pasó a ser también el valor que se enviaba a los clientes, así que hacer editables las prioridades obligó a encontrar nueve lectores, cuatro switch que fallan en silencio y una suposición equivocada en el plan.